El cliente acudía al intercambio seguro y tranquilo. Solo había ilusión y una pequeña inquietud desbordada por la realidad. No distinguía ya a su antiguo amante, aquel que pobló de verdades anales su amor. No sabía casi qué quería, un amor burgués sin complicaciones, un compañero intenso de piso que colmara sus soledades humanas o una pasión anticuada que le dijera que la decrepitud era solo un vuelo nocturno.
Pero el ceremonial añejo se repitió: celos innecesarios, cariños desviados y una sensación de no pertenecer a ningún mundo. Músculos novedosos, sonrisas atípicas y la escondida lanza de su triunfo trigémino. Se despidieron como tantas veces con la promesa vacía de algo más, con las palabras cruzadas para solo uno, con la esperanza de un ritual menos dañino para su espeso corazón.
Volvió tuneado de alcohol y vapores, ávido de sexo compensatorio y revanchista, con un sueño hipnótico de reparaciones infantiles. Animó su tarde con las piedras recién compradas en un mercado sin transición. Había podido organizar su vida con la apariencia de orden difuso que solo da el caos. Pensó en acariciar una tarde de miembros olvidados y enhiestos y eligió la vía de la ternura comprada.
Sonó el teclado a acercamiento disparatado. Se desvivió por añadir una secuela más a su afán de novedades y extravagancias gastadas y jugó al amor desigual. Por un momento creyó en la pausa salvadora, en las palabras corregidas de un acento sonoro y funcional. El cliente creyó adivinar en sus pectorales promesas de una vida entre interrogantes y construyó otro Edipo que investiga su destrucción.
El dolor de la pérdida volvió; el dolor de un pasado sin remisión, de andar a tumbos sin saber elegir, de cruces de cromosomas distinguidos. Leyó sus palabras como un evohé cristiano y sentenció que no dañar era peor que no vivir. Recolectó todos los gestos que le daban un último impulso y lleno de ira empática abrazó una foto sin imagen profética.
El cliente susurró que era la última vez que abría el frasco diminuto y desvistió su cuerpo y su alma podrida para aquel que nunca querría salvarla.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
La soledad del individuo realista
La Religión, la Nación, la Patria, el Estado nunca buscan respuestas: solo sumisión, diferencia y destrucción.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Inmortal, siempre heroica y leal... (p)
Ciudad poco dada a paseos y bulevares, de parques grandes no hechos para pisar, que gusta de la imposición, de la modernidad supuesta, del oscurantismo africano; ciudad paleta, provinciana, sin aspiraciones, dotada del síndrome Dorian Gray pero sin altura intelectual. Ciudad que solo podrá ser salvada por los bárbaros si estos no son seducidos por los cantos de sirena.
viernes, 6 de agosto de 2010
Kuro destroza el tiempo (p)

Kuro es fiel, con la fidelidad del que sabe que podría estar con otro.
Kuro no entiende de cámaras de fotos, ni de correos electrónicos ni del ipc previsto ni de la competitividad basura. Entiende de olores, los míos, de cabezazos y ronroneos y de piernas entrelazadas siempre en la misma cama. Y entiende de miedos y huídas pero sabe que solo todo es peor.
Kuro aprendió la pereza, la inconstancia, la falta de rutinas. Y aprendió que las bolsas no eran monstruos, que los ruidos a veces no quieren decir nada. Olvidó que los libros dicen que los gatos odian los besos y un día decidió que su cabeza necesitaba un segundo beso, que agradecer la comida sabrosa le hacía feliz.
Kuro ha podido despertarse de una siesta sin sobresaltos, sin la cara vigilante, solo con un bostezo felino y una pata que se extiende a mi cara, que reclama mimos y compañías.
Ahora ya son solo las siete y media de otro día estival más. Kuro duerme. Un macho humano joven exhibe su fuerza y habilidad a una hembra que le sigue el juego. Solo queda una decrepitud lejana y una vida fuera que ya no es la mía.
viernes, 30 de julio de 2010
Sobre el día del orgullo gay (o LGBT)

"A todos los que, como yo, sufrieron sin necesidad por culpa de otros"
No es el día del orgullo una celebración de Dionisos encarcelado por proclamar su divinidad sino una conmemoración de la primera vez que alguien se atrevió a decir que los homosexuales somos personas con derechos y que la sociedad, no nosotros, es la que ha que acusado con el dedo, con las palabras y con las leyes a todos los que deseamos una boca del mismo sexo. Desde pequeño crecí oyendo insultos dirigidos contra mí sin yo saberlo. Nací en una España donde se nos metía a la cárcel, se nos ridiculizaba y se nos sometía al aislamiento. Tardé treintacuatro años en admitirme y mostrarme y algunos más en que mi deseo no me supusiera un pequeño o gran lastre.
Todavía hoy tengo que sufrir insultos indirectos, tengo que cerrar los oídos para no vomitar sobre muchas cabezas y tengo que oír el lacerante "porque eres tú y me caes bien, pero los gays me dan asco". No sé lo que han sufrido otros grupos marginalizados como mujeres, extranjeros, gentes de otras etnias, pero puedo hacerme a la idea de lo que supone sentir vergüenza propia por nada.
El día del orgullo es una explosión de alegría por decir soy yo igual que tú y su celebración no consiste en disfrazarse de sufriente y tratar de convertir a todos a la fe sino en disfrutar por un día del derecho a ser. No quiero bautizar ni convencer a nadie de mi deseo, solo quiero que me dejen disfrutar de él. Quiero decir basta, pero sobre todo a mí mismo: basta de justificar, de sufrir, de tener que ser cuidadoso con mis gestos, mis palabras y mis hechos íntimos; basta de que otros me hayan querido convertir en un paria.
No quiero una nación gay porque no deseo naciones de ningún tipo pero me gustaría que alguien reparara el daño que a mí y a otros como yo se nos ha hecho y se nos sigue haciendo.
jueves, 29 de julio de 2010
29/07/10. Descubiertos ocho cadáveres de bebé en el mayor infanticidio en Francia
"Para aquellos que creen que los homosexuales no entendemos lo que oímos y que las palabras no duelen"
Transposición de esta noticia al lenguaje inocente de los homófobos:
"Otra pareja heterosexual mata a sus hijos". Estudios de eminentes psiquiatras relacionan heterosexualidad con violencia hacia la infancia. El Ágora de la Familia señala en su comunicado que "todas estas muertes ponen de relieve la clara relación entre esa tendencia sexual y la violencia". Después de proclamar la tolerancia a todo tipo de conducta individual, el Ágora sostiene que los matrimonios heterosexuales suponen un ataque frontal al concepto de familia tradicional. Psiquiatras de esta asociación mantienen que la heterosexualidad tiene cura y que el deber de todo médico es curar al que sufre y a aquel que no quiere seguir metido en ese mundo. Por su parte, fuentes del Partido Plebeyo señalaron que interpondrán un recurso de inconstitucionalidad contra la ley de matrimonio y adopción heterosexual. "Nuestro partido, declaró su secretario general, no está en contra de los heterosexuales, pero creemos que deberían tener una regulación específica. Ya señalamos en su día al partido en el gobierno que la regulación de los matrimonios heterosexuales no era una demanda de la sociedad y aquí vemos claramente cómo de estos polvos salen estos lodos".
Transposición de esta noticia al lenguaje inocente de los homófobos:
"Otra pareja heterosexual mata a sus hijos". Estudios de eminentes psiquiatras relacionan heterosexualidad con violencia hacia la infancia. El Ágora de la Familia señala en su comunicado que "todas estas muertes ponen de relieve la clara relación entre esa tendencia sexual y la violencia". Después de proclamar la tolerancia a todo tipo de conducta individual, el Ágora sostiene que los matrimonios heterosexuales suponen un ataque frontal al concepto de familia tradicional. Psiquiatras de esta asociación mantienen que la heterosexualidad tiene cura y que el deber de todo médico es curar al que sufre y a aquel que no quiere seguir metido en ese mundo. Por su parte, fuentes del Partido Plebeyo señalaron que interpondrán un recurso de inconstitucionalidad contra la ley de matrimonio y adopción heterosexual. "Nuestro partido, declaró su secretario general, no está en contra de los heterosexuales, pero creemos que deberían tener una regulación específica. Ya señalamos en su día al partido en el gobierno que la regulación de los matrimonios heterosexuales no era una demanda de la sociedad y aquí vemos claramente cómo de estos polvos salen estos lodos".
martes, 27 de julio de 2010
It's been seven hours (p)
No sé si han pasado siete horas, quince días o quizá toda una vida o quizá solo los minutos que merecen la pena. Siempre la sensación de pérdida o más bien la de no poseer nada. No sé hasta dónde podría prolongar mis vidas, ni si sabría poder algo más que curar, pero resuenan las palabras: since you took your love away. Algo ajeno, inconsistente, tú te llevas tu amor y nada puedo hacer. La vida como regalo de otros, no como ofrenda propia. Hubiera deseado salir desnudo a entregar mi inocencia, pero todo siempre se ha quedado en la puerta de mis manos. Tengo los sentidos faltos de olor y los pezones sin pujanza. Echo de menos un brazo de hombre y una sonrisa segura de facilidad. Solo vendo el lado amable, sencillo, resuelto con las fisuras de la ternura pero destripo los pozos llenos de nada.
Comenzaría quince poemas que no dicen nada sin saber qué quiero escribir. Es la hora de todos los vómitos, de vencer la inconsistencia y la vulgaridad, de proclamarse solo uno que sabe que la grandeza del arte comienza con una sonrisa antes de penetrarte.
Comenzaría quince poemas que no dicen nada sin saber qué quiero escribir. Es la hora de todos los vómitos, de vencer la inconsistencia y la vulgaridad, de proclamarse solo uno que sabe que la grandeza del arte comienza con una sonrisa antes de penetrarte.
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